Me reuní con una señora amiga a la que lamentablemente le va bastante mal en el amor. Las relaciones con los hombres en general se le dan cuesta arriba y por angas o por mangas, termina muy frustrada, dolida e insegura en el antes, durante y el después. Muchas veces me pregunta directamente qué hacer en situaciones concretas, qué decir, cómo reaccionar y con el tiempo se me han ido acabando los recursos y las directrices para comentarle, porque ya llevo mucho tiempo en pareja y como que se me empezó a olvidar esto de la administración de las primeras etapas del flirteo, el pinchazo y el pololeo.
Entre paréntesis me leo y me digo "¡Muy mal pues señora!". Uno no debiera dejar que eso se olvide porque es un músculo que hay que mantener en entrenamiento, pero ya escribiremos de eso en otra ocasión.
Lo que me lleva a teclear esta entrada es que al margen de las dificultades individuales que cada cual pueda tener respecto del manejo de relaciones con el sexo opuesto, es un hecho reconocible que con el tiempo la cosa se pone más complicada. Hemos hablado harto de esto con mi otra amiga y colaboradora en este blog, la Ch. y hemos concordado en que si bien el mercado tiende a restringirse un poco después de los 35, las mayores barreras parecen ser las que ponemos las mismas mujeres.
Tengo bastantes amigas solteras y replico las frases que siempre terminan dando vuelta en estas recursivas conversaciones: "Los hombres de hoy están difíciles - son raros - no se sabe en qué están", "Los hombres a esta edad ya tienen historias, están dañados", "Es sospechoso que tan guapo e inteligente se encuentre soltero, no será gay?", "Parece que no quiere comprometerse, tiene miedo al compromiso", "Es que pensó que ella andaba con el vestido en la cartera y salió arrancando", "Le gustan las minas más jóvenes", "Es un inmaduro"... entre otras muchas creencias, explicaciones y versiones de lo que cada una cree que puede estar pasando o que podría explicar esto que pasa, que la relación no resulta, que no avanza, que no hay enganche, que todo se va al mismo carajo, una y otra vez.
Todas las anteriores pueden ser en parte ciertas, no tengo idea, pero lo que sí sé es que si llegan a tener algo que ver con la realidad, son absolutamente elementos que no podemos manejar. También a veces pienso que tienen harto de proyección y otras, harto de locus de control externo.
Las señoras nos vamos poniendo bien jodidas también, hay que considerar eso. Algunas nos ponemos tan exigentes que llegamos a ser irrealistas. Otras nos ponemos mañosas. Otras nos ponemos aburridas, neuras y/o permanentemente cansadas, otras nos ponemos carreteras, locates y desvariantes. Nuestra seguridad puede llegar a ser arrolladora o bien nuestra inseguridad resultar crispante.
No tengo respuestas... y lo que finalmente pienso de todo esto me sale más fácil describirlo desde mi... si quiero estar en una relación, primero que nada y a estas alturas de la vida, necesito saber qué espero y quiero de ella, qué busco en una pareja y luego, ser transparente y consecuente con esto. Pienso que también es importante para lograr lo anterior quererme y aceptarme a mi misma, con tooooodo lo que ello conlleva (es un cliché pero pucha que lo encuentro cierto). Cumpliendo con lo ello, ser genuina y tomar la inciativa me resulta finalmente mucho más fácil lo que a su vez, facilita que conozca mejor a quién tengo enfrente, de manera realista y concreta... en la medida en que me muestre más genuina, espontánea y abierta, mis relaciones debieran ser permeadas por estas mismas características y seguir su curso o bien, terminar a tiempo, pero creo yo que con menor daño. Parece lógico y aunque sé que lo lógico no necesariamente resulta en el plano de los amores, sigo creyendo que al menos la parte del amor propio es fundamental para pretender amar a otro y permitir que ese otro, te ame.
absolutamente de acuerdo. Igual hay un factor que es importante... cuando él no quiere... a mi me ha costado entenderlo/aceptarlo ¿cómo alguien puede no querer cuando se siente bien/gusta? No siempre gusta lo suficiente, pues!!! Y ahí mejor dar un paso al lado (o atrás) y recordar el vocablo inglés NEXT... eso agregaría a la conversa con la amiga en cuestión. Duele, pero ES.
ResponderEliminarToda la razón. Lo importante es decir el NEXT con seguridad y a tiempo, para evitar desgastes. Beso.
ResponderEliminara ver si nos vemos en Punta Arenas, aunque sea un rato (si tienes tiempo y ganas)...
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